Enrique
Martínez París, entrenador nacional, es el autor del quinto artículo
de opinión, titulado 'La Crítica fácil' y en el que ahonda
en el primer equipo masculino de la entidad. Martínez ha sido durante 15
años entrenador de todas las categorías de infantil hasta senior,
tanto masculino como femenino. Se ha pasado toda su vida en Molins de Rei, en
el que ha sido entrenador y director técnico, exceptuando una temporada
que estuvo en Madrid, donde subió con El Prado a Primera Nacional. Ahora
se ha tomado un año sabático. Considera el baloncesto su pasión
y piensa que es algo que se lleva dentro.
La
Crítica Fácil
Sería muy fácil comenzar
esta opinión criticando. La mala situación del Senior masculino
de liga LEB2, la imagen negativa que del club se tiene en otras poblaciones o
la falta de progresión de los jugadores de la cantera del Cornellà,
son temas que ya se han tratado en opiniones anteriores,
y pese a que puedan
herir sensibilidades, no dejan de esconder algo de cierto.
Siempre he
pensado que opinar sobre una situación es algo relativamente fácil
y que tendemos a hacerlo todos de forma espontánea, pero que lo que realmente
aporta algo diferente es
analizar realmente lo que pasa es intentar dar valoraciones
que permitan encontrar soluciones.
Revisemos pues la primera problemática.
Sin duda, no es fácil llevar un equipo Senior y menos
cuando hablamos
de categorías profesionales (para mi lo son aquellas donde los jugadores
cobran, pues convierten el hobby en un trabajo).
Los objetivos personales
y de grupo son muy exigentes y las expectativas puestas en el equipo por parte
de socios, directiva y resto de personas
que componen el club son una presión
añadida a la propia dinámica del baloncesto, y que tanto jugadores,
como entrenadores, debemos de aprender a llevar.
¿Cómo
conseguir que el equipo salga de una mala dinámica de resultados? Está
claro que no hay
recetas mágicas y que todo pasa por juntar varios
elementos y después esperar que ese componente de suerte que siempre tiene
el juego esté de nuestro lado:
TRABAJO: Sin duda, todo
parte por un trabajo inicial bien hecho, tanto físico, técnico,
como táctico y que tenga una continuidad durante la semana, con los correspondientes
ciclos de entrenamiento y adaptando dicho trabajo a las características
de los jugadores, pero también sabiendo integrar a los jugadores a la forma
de juego del grupo.
MENTALIDAD: Algo casi tan importante como
el entreno diario, es el trabajo de la parte psicológica del juego: motivación,
mentalidad ganadora, toma de decisiones o situaciones límite son algunas
de las características a desarrollar como parte complementaria y proporcionan
ese componente extra que sin duda determina muchas veces el ganar o perder un
partido.
EQUIPO: El rol de cada uno de los elementos de la plantilla
es algo básico para el buen funcionamiento. Empezando por el entrenador,
siguiendo por el papel desempeñado por cada jugador y acabando, no por
menos importante, con el del delegado, todos tienen su labor dentro del equipo
y es importante que esta sea explÌcita y conocida por todos. El saber qué
hace cada uno en cada momento determina que todo funcione como un engranaje y
transmite imagen de solidez y seguridad, no sólo interna, también
externa, un componente psicológico más sin duda a la hora de abordar
los partidos.
CLUB: Nunca hay que perder de vista que el Senior
siempre es un espejo donde se miran todos aquellos que de alguna forma conforman
el club. Desde los jugadores de categorías inferiores, pasando por entrenadores
y acabando por los socios y simpatizantes. La idea de club y de pertenencia a
un colectivo es algo que muchas veces se olvida por parte de jugadores y entrenadores.
El saber que se ha puesto confianza, ilusiones y dinero (que no es lo más
importante, pero no se debe perder de vista) es un componente que enseña
a los jugadores y entrenadores a valorar el lugar donde están y el trabajo
que desempeñan.
Todo esto es extensible en mayor o menor medida
a los diferentes equipos que conforman el club y en ciertos casos, son elementos
que ayudan a resolver otros problemas, como los que al principio de esta opinión
comentábamos, como pueda ser el de la progresión de jugadores o
la imagen de club, tanto interna como externa. Pero el anáisis de estas
situaciones deberá quedar para otra opinión.
Enrique
Martínez
Entrenador Nacional
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