'Estoy
convencido de que llegaremos a los play-offs'
Nick Maglisceau se ha convertido en el último e inesperado
refuerzo del WTC Cornellà para afrontar el último
y decisivo tramo de liga. Este pívot canadiense de
26 años ha resultado ser el as que escondía
Josep Mª Oleart en la manga para sustituir al lesionado
Tim Washington y poder afrontar con garantías la
encarnizada lucha que ya se empieza a vivir para acceder
a los play-offs. A continuación, Nick nos habla,
entre otras cosas, de los motivos que le llevado a Cornellà
y también del Autocid Burgos, su ex-equipo y actual
colíder de la competición, ante el que el
WTC intentará encadenar su quinta victoria consecutiva.
¿Cómo te encuentras después de
tus primeros días en Cornellà?
De momento me siento bastante bien en el equipo. Estoy conociendo
a mis compañeros y su forma de jugar. Espero que
tras estos primeros días me iré encontrando
cada vez más situado en la pista y podré empezar
a aportar cosas de un modo más efectivo. Pienso que
el Cornellà es un equipo donde puedo tener la oportunidad
de jugar un buen básquet.
¿Cuáles son las razones que te han motivado
a recalar en este club?
Esta temporada tuve algunos problemas para encontrar equipo
y en septiembre mi novia, que juega en el UB Barça,
me sugirió la posibilidad de venir aquí para
intentar encontrar un club. Empecé a ejercitarme
con el Barça B, de liga EBA, y después de
un tiempo mi agente en España me informó de
que el Cornellà podía estar interesado en
mí para cubrir el puesto que había dejado
Tim Washington con su lesión. Ellos necesitaban encontrar
rápido un recambio, me preguntaron si estaba dispuesto
a jugar con ellos por un tiempo y yo acepté.
¿Qué es lo que más crees que puedes
aportar al equipo?
Pienso que, por encima de todo, soy un rebotador. Acostumbro
a ir siempre muy fuerte al rebote y también intento
aplicarme mucho en el aspecto defensivo.
¿La falta de ritmo de competición puede
dificultar tu adaptación?
No lo creo. Lo que de verdad necesito es reincorporarme
de nuevo a la rutina del juego y de los partidos. Como no
he dejado de lado el básquet en ningún momento,
creo que no tardaré en coger un buen ritmo a medida
que vaya conociendo al equipo y participe cada vez más.
¿Cómo valorarías el estado actual
del equipo?
El Cornellà es un muy buen conjunto y considero que
no es inferior a ningún otro equipo de LEB-2. De
hecho, si miramos las estadísticas, se han perdido
muchos encuentros por pocos puntos y esta situación
ha condicionado la clasificación. Pero esto también
demuestra que el nivel es parejo y que la cosa puede cambiar
fácilmente si nos acompaña la suerte que han
tenido muchos de los equipos que nos han ganado. Estoy convencido
de que llegaremos a los play-offs, pues cada vez se están
reduciendo más las diferencias en la tabla. Si seguimos
encadenando victorias, como ocurre ahora, el equipo se verá
pronto más arriba.
Tú que ya conoces la categoría, ¿cómo
ves el nivel que hay en LEB-2?
Creo que el nivel es realmente alto y buena prueba de ello
es la gran cantidad de buenos jugadores que hay repartidos
en todos los conjuntos.
¿Qué recuerdos guardas de tu paso por el
Autocid Burgos?
Tengo muy buenos recuerdos del tiempo que pasé allí;
de todos los jugadores que conocí y también
de muchos miembros y empleados del club. La organización
de toda la entidad en general es muy buena y, además,
la ciudad es muy bonita.
¿Por qué no seguiste jugando allí?
La verdad es que todavía no estoy seguro de cuál
fue el motivo principal de mi marcha, pero por lo que he
podido saber influyó bastante el cambio de director
técnico. Fue el nuevo manager el que
decidió una serie de descartes entre los que me encontraba
yo.
Este año están muy fuertes...
Sí, por ahora lo están haciendo muy bien.
Creo que la principal diferencia para el salto cualitativo
de esta temporada se llama Tony Smith. El año pasado
no teníamos ningún jugador capaz de anotar
30 o 40 puntos por partido. Es un jugador fenomenal capaz
de elevar, y mucho, el nivel de un equipo y así lo
está demostrando.
¿Por qué crees que el básquet canadiense
es tan poco conocido?
Somos uno de los pocos países en los que no hay una
liga profesional de baloncesto. Canadá es un país
muy extenso y es difícil, por tradición, poder
promover y coordinar una buena estructura baloncestista.
Así pues, los chicos que quieren practicar básquet
no pueden hacerlo con la misma facilidad que en otros sitios
y, por ello, es complicado poder llegar a poseer una buena
cantera.
¿Te gustaría hacer carrera en el básquet
europeo?
Por ahora sólo sé que me divierto practicando
el básquet que se juega aquí y también
que me encuentro muy a gusto en España. Después,
con el tiempo, ya veremos qué pasa.
MUY
PERSONAL
¿Cuándo empezaste a jugar a básquet?
De pequeño jugaba a hockey sobre hielo en Canadá,
pero en seguida me hice muy alto y mis padres me sugirieron
que probara con el básquet. El entrenador de mi escuela
estuvo de acuerdo y así fue como empecé.
¿Quién ha sido siempre tu ídolo?
Alonzo Mourning siempre fue una referencia para mí.
¿Y ahora?
Más recientemente, me gusta mucho como juega Brad
Miller.
¿Tu mejor recuerdo como jugador?
Guardo muy buen recuerdo del año 2001, cuando tuve
la oportunidad de disputar con la Universidad Nacional de
Canadá los juegos mundiales a nivel universitario.
Tu máxima aspiración...
De momento, seguir jugando lo mejor que pueda en LEB-2 y,
si las cosas van bien, poder pasar a LEB-1 dentro de un
tiempo.
¿Qué es lo que más te ha sorprendido
del baloncesto europeo?
Los jugadores europeos son muy polifacéticos y, por
poner un ejemplo, la mayoría de ellos, jueguen en
la posición que jueguen, pueden tirar con acierto
desde tres puntos.
¿Has hecho alguna carrera?
Sí, he terminado Biología.
¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
Ir al gimnasio, ver películas... Ah! y jugar a la
PlayStation.
¿Qué es lo que más echas de menos
de Canadá?
Por encima de todo, mi familia y los buenos amigos que hice
en la universidad.
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