'Nuestro
compromiso es dar la oportunidad de jugar a baloncesto a todos
los niños que quieran'
La Escuela de Básquet del CB Cornellà es,
sin duda, una de las joyas del histórico club del
Baix
Llobregat. En ella se han forjado un gran número
de talentos que han contribuido, sin duda, a que
el básquet catalán haya ido adquiriendo la
fama que tiene. Pero más allá de los éxitos
deportivos,
la "Escola" cornellanense no escatima esfuerzos
a la hora de inculcar a los más pequeños algunos
de los valores que harán de ellos unas personas perfectamente
preparadas para afrontar,
con garantías, las exigencias de la sociedad. Valentí
González, director de la sección, es la
cabeza visible del gran entramado de personas y recursos
que hacen posible que, después de 28
años, la Escuela del Cornellà sea una referencia
dentro de nuestro básquet y no cese de mejorar.
A continuación nos desvela algunos de los secretos
que contribuyen a su éxito.
¿En qué estado crees que se encuentra
actualmente la Escola?
Este es el año en que hay mayor número de
niños inscritos en la historia de la "Escola"
del CB Cornellà. Algo que se ha visto favorecido
por el gran salto cualitativo que ha supuesto la potenciación
de la Escuela deportiva para niños de cuatro y cinco
años y también por tener , por primera vez,
cuatro minis masculinos y tres femeninos federados. Otros
aspectos importantes son la búsqueda
constante de iniciativas; como la organización de
"Trobades" para los pre-benjamines, que deben
servir para iniciarles en la competición de forma
amena y progresiva, o también las salidas multitudinarias
de convivencia que se organizan a final. Las que hemos organizado
hasta ahora, como por ejemplo a Logroño, Menorca
o Valencia han salido muy bien, y podemos avanzar que este
año el próximo destino será, seguramente,
Mallorca.En cuanto a la estructura, es importante destacar
las personas que están detrás colaborando
en el dia a dia, por un lado, padres de jugadores/as con
una gran predisposición a ayudar en situaciones puntuales,
y por otro personas de la capacidad de trabajo y compromiso
como José Rey y Julián Hurtado, que ha sido
una gran incorporación para dar a la escola un respaldo
definitivo y necesario en algunos aspectos.
¿Cuáles son las claves principales para
que la práctica del básquet sea una experiencia
provechosa para los más pequeños?
Es decisivo el valor formativo. Hay que tener claro que,
a estas edades y por encima de todo,
la formación es lo más importante. Para ello
es clave poder contar con unos monitores experimentados
que tengan muy clara la aplicación de este concepto.
Otro factor determinante es la actitud de los padres hacia
sus hijos porque los niños proponen y los padres
disponen. Los críos dependen de la buena disposición
de sus padres para que la práctica deportiva se haga
efectiva y sea provechosa.
El gran número de iniciativas y el constante
empeño de innovación y progreso también
son
factores decisivos para que el básquet base del Cornellà
esté un paso por delante del de muchos
otros clubs, ¿no?
El básquet base seguro que le importa a todos los
Clubs, pero desgraciadamente no es fácil encontrar
gente que pueda trabajar o entrenar a las horas en que se
desarrollan la mayoria de entrenos y actividades en estas
edades. Una de las claves de nuestro club ha sido siempre
el compromiso con la ciudad, de voluntad conjunta de integración
y de capacidad para llevar a cabo múltiples proyectos
con una finalidad de bien colectivo.
Nos interesa mucho que haya el máximo número
posible de niños y niñas jugando a baloncesto
en la ciudad y como hay muchos que desean hacerlo en sus
colegios es fundamental poderles dar esa salida. Nos preocupamos
de que lo puedan hacer en las mejores condiciones posibles,
pero también hay que ser conscientes de que este
proceso de coordinación es muy costoso. Esto no sería
posible sin el compromiso de los monitores y sin su esfuerzo
para seguir de cerca el proceso formativo de los chicos.
Es difícil encontrar buenos entrenadores con disponibilidad
de tiempo para cubrir las atenciones que requieren los pequeños
y desde el club intentamos motivar a los entrenadores jóvenes
para que ayuden a los niños y, de paso, vayan progresando
en su capacidad formativa.
Nos esforzamos mucho en coordinar esta interacción
y podemos considerarnos afortunados porque
actualmente contamos con un amplio abanico de técnicos
cualificados y comprometidos que responden al perfil de
educador/formador y, además, saben cómo funciona
el club. Pero para que todo ello funcione hay que dar confianza
a los monitores y que ellos noten que la tienen.
¿La vocación de cantera de la que presume
el club es decisiva para que los niños se ilusionen
y se impliquen más?
Uno de los objetivos de cualquier escuela de básquet
es que vayan subiendo, tanto niños como niñas,
a los diferentes equipos de la entidad. Nuestro compromiso
es dar siempre la oportunidad para que puedan seguir jugando
a básquet a todos los niños que acaban su
etapa de escuela.La existencia de varios equipos a partir
de la categoria pre-infantil, y el acuerdo con diferentes
entidades de la ciudad, posibilita que todos los niños
y niñas continuen jugando a basquet en etapas superiores.
Del mismo modo que se ilusionan, los niños también
se desaniman con facilidad...
A menudo nos encontramos con un problema de expectativas
con mucha gente que no sabe situarse en el periodo de formación
de los niños/as.Para nosotros lo principal es que
sigan
un proceso; que entrenen, que se lo pasen bien, que mejoren
técnicamente,y que jueguen y se integren en equipos
con un nivel de competición adecuado para su nivel,
y en el que puedan desarrollar sus habilidades.
¿Cómo se puede conseguir que la competitividad
sea una influencia positiva y no termine
por volverse en contra a estas edades?
Es fundamental que exista un alto nivel de superación
individual positiva, sobre todo en lo que a entrenamientos
se refiere,y que se trabaje a buen ritmo. Todo este trabajo
se acompaña con los partidos, donde debemos ser capaces
de relativizar al máximo tanto las victorias como
las
derrotas; que se consideren una parte más del juego.
Pero para que todo se pueda compatibilizar, hay que saber
equilibrar el nivel de los entrenos con lo que luego se
van a encontrar en los partidos.
¿La fiesta de la Escuela celebrada el pasado
1 de febrero es una de las mejores formas de
demostrar lo importante que es la cantera para el CB Cornellà?
Los actos de este tipo demuestran que el básquet
de la ciudad en edad escolar goza de más buen estado
de salud que nunca. La fiesta de la Escuela es una forma
más de evidenciar que el club siempre ha respaldado
todo tipo de acto o presentación y cualquier innovación
derivada de ello.Y lo que es más importante, huyendo
siempre de posiciones conformistas y buscando constantemente
recursos para que estas celebraciones puedan lucir como
se merecen. El esfuerzo organizativo de toda la entidad
fue a todos los niveles enorme. Aparte de facilitarles jugar
a básquet, nuestro otro compromiso con los niños
es cuidarlos al máximo para que no se aburran y acaben
dejándolo.
Ya por último, ¿qué consejo le
darías a los chavales que se desaniman con facilidad
si no tienen éxitos deportivos?
Es complicado porque cada niño es diferente. Por
encima de todo, destacaría la importancia de la
comunicación y que los niños reciban impulsos
y refuerzos positivos por parte del triángulo que
forman ellos mismos junto a padres y entrenadores. Los entrenadores
no deben ser nada egoístas para que el niño
se sienta integrado, sea cual sea su nivel, y los padres
deben saber animar a sus hijos constantemente. No hay que
olvidar que los niños, principalmente, buscan pasárselo
bien y divertirse junto a sus compañeros, por eso
la gente del Club y los padres tenemos que hacer todo lo
que esté a nuestro alcance para que esa predisposición
no se les gire en contra. Si los niños se desaniman,
normalmente, más que un problema suyo, es por culpa
de los que estamos detrás.
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