| Argentina ha despertado
la admiración del universo basquetbolístico coronándose como
la mejor selección del mundo en los Juegos de Atenas, pero el básquet
argentino ya viene pegando fuerte desde mucho antes, tal y como demostró
el subcampeonato en el Mundial de Indianápolis 2002 y la progresiva llegada
de excelentes jugadores a nuestro país. Quizás no tengan el talento
innato de la escuela yugoslava, pero en cuestión de garra tampoco les gana
nadie. Precisamente grandes dosis de garra han demostrado Gabi Domínguez
y Omar Cantón, los pibes de oro del WTC, nada más llegar. Estos
dos jóvenes argentinos nacidos en Rosario han traido aire nuevo a un equipo
que necesitaba renovarse para recuperar la alegría. Ellos personifican
la alegría e ilusión del nuevo proyecto de Miki Larraz.
¿Cómo
os quedásteis después de ver cómo se escapaba la Lliga Catalana
en el último segundo? Gabi: Pues más que triste estoy
contento por la gran actitud mostrada por el equipo en los dos partidos, algo
que considero fundamental. Incluso técnicamente, con el poco tiempo que
llevamos, nos he visto muy bien, con mucha agresividad defensiva. También
pienso que ha sido una buena prueba de cara al domingo, cuando realmente empiezan
a valer las cosas. Para mí esto tiene más valor que el resultado
en sí. Omar: Por supuesto que me habría gustado ganar,
pero no podemos olvidar que jugábamos contra un equipo de una categoría
superior, aunque no ha sido superior al Cornellà porque la eliminatoria,
más que ganarla ellos, la perdimos nosotros. Creo que el CB Tarragona es
bastante superior a la mayoría de conjuntos LEB-2, así que si mantenemos
la actitud podemos estar arriba. Yo también me quedo con la actitud. ¿Estáis
contentos por cómo ha ido la pretemporada? ¿Creéis que el
equipo llega a la primera jornada a un buen nivel? Gabi: Para mí
no empezó muy bien porque me perdí la primera semana por un esguince...
La pretemporada es muy importante y si no se toma en serio luego aparecen en seguida
las consecuencias. En general estoy satisfecho, creo que hemos trabajado duro
y eso se nota viendo jugar al equipo. Omar: Estoy de acuerdo. Después
de un mes, ¿os sentís ya plenamente adaptados al grupo y cómodos
con el sistema de juego? Omar: Por supuesto. Desde un primer momento
los compañeros nos han facilitado mucho las cosas, hay muy buena onda entre
nosotros. También hemos notado enseguida un excelente trato por parte de
la directiva y el cuerpo técnico, incluso la gente cercana al club nos
ha mostrado su cariño en muy poco tiempo. Gabi: Sí, sí,
así es, aunque yo ya estuve la pasada temporada jugando en esta liga y
como ya pasé por el proceso de desarraigo en Catellón, el cambio
no lo he notado tanto. La verdad es que, en este sentido, la parte más
difícil le toca a Omar. El equipo ha cambiado mucho respecto al
del año pasado, ¿cómo véis su potencial? Gabi:
Teniendo en cuenta la desventaja que supone empezar prácticamente de
cero, creo que tenemos un conjunto muy completo, con todas las posiciones bien
cubiertas. Sobre todo con la llegada del norteamericano, que quizás era
lo que nos faltaba. Por mi experiencia del año pasado, estoy completamente
seguro de que este equipo, si mantiene la actitud y la agresividad, puede estar
de la mitad de la tabla hacia arriba. Omar: Si cada jugador se entrega
al máximo todo irá bien, seguro. Yo me quedo con detalles como la
tremenda garra que demostraron en Tarragona dos jugadores muy jóvenes,
como son Álex y Néstor. Tengo claro que necesitamos la máxima
implicación en cada una de las parcelas porque cada uno de nosotros es
muy importante para el equipo. ¿Qué fue lo que os sedujo
para aceptar la oferta del WTC? Omar: Yo no quería seguir
jugando en Argentina y por eso vine a disputar la liga de verano en Inca. Pero
a pesar de jugar bien, sabía que era dificil que un equipo apostara decididamente
por un extracomunitario tan joven como yo. Hay pocos clubs que se quieran arriesgar
tanto, así que cuando mi representante me hizo saber que Miki Larraz estaba
interesado en mí para su proyecto me alegré mucho. Mi agente me
dio buenas referencias del club y vine sin pensármelo, agradecido por la
oportunidad que me daban. Gabi: En Argentina ya no podía jugar
más arriba, mientras que en España la motivación resultaba
mucho mayor, con muchas categorías y contínuas oportunidades de
promoción. Además, mi familia no está económicamente
demasiado bien y aquí también se nota mucho el cambio en cuanto
a ingresos se refiere. El año pasado estuve muy a gusto en Castellón
y la liga me pareció muy competitiva, así que esta temporada quería
seguir disputándola. Iba a renovar con el Pamesa, pero la oferta del Cornellà
me pareció atractiva y por eso decidí cambiar. Ya os conocíais
de Argentina, así que coincidir en un nuevo proyecto os debe hacer especial
ilusión... Los dos: Sí, por supuesto... Omar:
Los dos teníamos el mismo representante, así que cuando me enteré
que Gabi iba a jugar en el mismo equipo con el que había firmado yo me
puse muy contento. Yo no sabía con qué me iba a encontrar al venir
aquí y saber que podía contar con Gabi me facilitó mucho
las cosas. Precisamente ilusión es lo que despierta en la afición
el nuevo proyecto, ¿qué pensáis que debe hacer el equipo
para no terminar decepcionando otra vez? Gabi: El deporte es muy
engañoso y, por mucha actitud que tengas, si las victorias no llegan la
gente se desencanta rápido. Para mí es vital ganar los partidos
de casa, es la mejor forma para que la gente no deje de venir al campo. Tú
que ya conoces la liga, ¿qué consejos le has dado a Omar a nivel
de competición? Gabi: Cuando llegué yo, no creía
mucho en la necesidad de adaptación. Creía que todo se reducía
a un balón y dos aros y ya está. Poco a poco me di cuenta de que
sí existe un cambio en la forma de jugar, pero es algo que para asimilarlo
tienes que ir jugando partidos. Omar es un jugador muy completo, así que
no necesita demasiados consejos. Sólo le he insistido en que aquí
no se practica un baloncesto tan abierto, que las defensas son más cerradas.
Con el tiempo también se irá dando cuenta de todo. Domingo
debutas contra tu ex equipo, ¿qué aspectos crees que debéis
vigilar más? Gabi: Intentaré que sea un partido más,
con unas circunstancias especiales, pero un partido más que hay que ganar.
Hay que saber diferenciar el juego de los demás aspectos. La verdad es
que no puedo dar demasiados consejos porque ellos estrenan técnico y supongo
que querrá empezar a aplicar sus propios métodos. La única
ventaja es que conozco la manera de jugar de muchos jugadores y me puede resultar
más fácil saber cómo defenderlos. Omar, ¿has
notado un gran cambio entre el básquet de aquí y el de Argentina? En
Argentina se juega más fuerte y más abierto, y aquí algo
más rápido, pero por lo demás todo es bastante parecido.
Quizás en mi país es muy raro que jueguen en un mismo equipo más
de uno o dos chavales de 20 o 21 años, y aquí no tanto. Lo cierto
es que en los dos países el básquet está ahora muy fuerte. ¿A
qué creéis que se debe el 'boom' que ha experimentado el básquet
argentino en los últimos años? Omar: En Argentina se trabaja
muy duro, con sesiones dobles de lunes a viernes, y se insiste mucho en la técnica
individual. Hay muchas clínicas de básquet, técnicos muy
preparados, cada vez más entrenadores yugoslavos y de la NBA van a enseñar
sus métodos... La liga profesional argentina tiene tan sólo 18 o
19 años y actualmente se están recogiendo los frutos del gran trabajo
realizado durante este periodo de tiempo. MUY PERSONAL
¿Quién
os despertó el gusanillo del básquet? Omar: Un amigo
que se llamaba Darío. Un día colgó un aro delante de casa
y me invitó a tirar. Gabi: Mi viejo. ¿Qué
jugador es o ha sido vuestro ídolo? Omar: Esteban Pérez,
un argentino que se retiró el año pasado. Un fenómeno. Gabi:
'Manu' Ginobili. ¿Seguís estudiando? Omar: No, en Argentina
no se puede jugar y estudiar a la vez. Gabi: Por ahora no, es complicado.
Pero es un tema que sigo teniendo presente. ¿Qué es lo que
más echáis de menos de Argentina? Los dos: Familia, amigos
y costumbres. ¿Y lo que más os gusta de España? Omar:
La diversidad. Sobre todo a nivel étnico. Gabi: Muchas cosas...
Quizás la seguridad. ¿Vuestra mayor virtud jugando? Omar:
Pasarla...ja, ja... No, en serio, que soy bastante ágil para mi altura. Gabi:
Puede que tenga más defectos... Como ser zurdo, por ejemplo... ¿Un
defecto Omar? Me falta madurar en la cancha. ¿Una pasión
a parte del baloncesto? Omar: ¡El fútbol...! Gabi: Creo
que sólo el baloncesto... ¿Habéis soñado con
emular algún día a vuestros compatriotas campeones olímpicos? Gabi:
Sigo soñando... Pero por ahora prefiero ir paso a paso dando el máximo
donde estoy. Omar: Ahora sólo pienso en seguir teniendo tranquilidad
económica en un futuro.
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